Nuestro
día a día está lleno de sorpresas, algunas gratas y otras no tanto, es posible
que de algunas aprendamos más que otras, pero siempre aprenderemos algo. Estas
sorpresas pueden cambiar diametralmente la percepción que tengamos sobre el
día, es decir, si nos pasa algo agradable diremos que fue un buen día y, si nos
pasa por el contrario diremos que no fue nuestro día.
Puedo
decir en mi experiencia, que no debemos hacer esta clase de juicios hasta el final,
antes de dormir, ya que un día malo se puede convertir en el mejor de nuestras
vidas al final de este por una simple oración dicha por quien menos nos esperábamos.
Otra posibilidad es que algo bueno se convierta en malo, pero ante esto creo
que vale más nuestra actitud, ya que estoy seguro que es posible sacar siempre
lo bueno de lo que se piensa absolutamente negativo.
Pero
bueno, sea cual sea tu suerte, siempre aprende a aceptar lo negativo y conviértelo
en algo positivo y de lo bueno conviértelo en algo mucho mejor en tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario